miércoles, 18 de noviembre de 2009

EL FARO DE ALEJANDRIA




Estamos a mitad-finales del siglo IV d.c., el Imperio Romano son ahora dos inestables facciones, Occidental y Oriental, que tratan de mantener por su cuenta la otrora gloriosa dignidad imperial.


Caris es la hija de un rico propietario de Efeso, y adora la práctica medicinal. Devora a Galeno y a Hipócrates, precursores de la medicina moderna, pero estas “intenciones laborales” no están muy bien vistas para una “dama” (hay que ver, que poco cambian las cosas con los siglos...), mucho menos cuando la inestabilidad política lleva a su padre a prometerla en un matrimonio de conveniencia con un despreciable Gobernador. Hasta aquí la historia es algo típica, pero comienza entonces lo verdaderamente interesante del libro: Caris se disfraza de muchacho, y parte con la ayuda de su hermano hacía Alejandría, capital de lo poco que quedaba ya entonces del lujo cultural del próximo Oriente. Allí, en la capital del Museion, cuna de los más afamados médicos de la época, estudiará medicina para lograr convertir su sueño en realidad. Sin embargo, descubrirá que los prejuicios no se limitan al sexo. Fruto del avance del oscurantismo medieval (ayudado en gran medida por el conservadurismo religioso), doctrinas aperturistas como las de Hipócrates se consideran “charlatanería”, y comienzan a atribuirse las enfermedades a elementos como la sangre (con la consiguiente práctica de las sangrías...) y se inicia a establecer todo un estado de opinión que llevará a este término tan nuestro que es “MATASANOS”. Total, mujer y devota de la medicina moderna en un país extranjero...pa´morirse¡"




Lo fácil hubiera sido dedicar a Soraya "El Médico de Noah Gordon, que ademas es un libro que le encanta, pero creo que se merece este Faro de Alejandria. Estoy segura que si Soraya hubiera nacido en el siglo IV hubiera sido como Caris, porque Soraya ha sido toda su vida testaruda hasta la médula, desde chiquita cuando ella queria hacer algo no paraba hasta que lo conseguia. Uno de los primeros recuerdos que tengo de su testarudez y de su vocacion de medicina fue cuando volvio de la ruta Quetzal, entonces nos dijo muy claro que seria medico y nada mas. Y aqui esta la Doctora Sánchez-Molero.


Estudiar medicina para ella no ha sido tampoco un camino de rosas, ademas de su gran esfuerzo ha luchado contra la impontencia que le producia ver el sacrificio de sus padres, y aunque Caris seguro que lo tuvo mas dificil ella tampoco lo ha tenido facil del todo.


Pero ha llegado ya y solo le queda un ultimo empujon, ese que estamos deseando que pase, porque estoy segura que conseguira lo que se ha propuesto ser CIRUJANA.


Asique Soraya cuando se te presenten piedras en el camino, siempre piensa lo que les costo llegar a ser médicos a muchas mujeres como tú que hace muchos muchos años ya lucharon por llegar a serlo.


Suerte y a por todas

1 comentario:

  1. Me ha encantado, siento estar demasiado cansada para escribir algo más ocurrente, pero la verdad es que te has superado con esta entrada.

    Hay gente que lo ha tenido muy difícil, pero al final luchando cada uno consigue sus sueños, y eso es lo que hace que una persona sea feliz, el ser capaz de superarse.

    Y ahora me voy a dormir que mañana me espera otro día duro, a ver si me dejas ese libro, que parece muy interesante.

    Un abrazo.

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